CALAS

Batallas por el horizonte de sentido: poder y hegemonía cultural ante derivas autoritarias en América Latina y el Caribe

La nueva fase de producción de conocimiento del CALAS transita del diagnóstico de la policrisis hacia la construcción de horizontes de sentido con potencial transformador frente a los obstáculos que enfrentan las prácticas emancipadoras. Este proceso requiere un enfoque transdisciplinario que permita analizar las disputas en torno al poder en sus múltiples dimensiones: la base material productiva, la relación entre lo humano y lo no humano, el poder político y la hegemonía cultural que define valores, ideas y orientaciones ideológicas o religiosas de género. Asimismo, abarca el debate científico, las expresiones artísticas y humanistas, y el amplio repertorio comunicativo que configura la batalla cultural por las ideas, narrativas y discursos del poder.

En América Latina y el Caribe se desarrollan intensas disputas por horizontes de sentido emancipadores que cuestionan al poder, contra formatos utilitaristas que buscan legitimarlo. Estas confrontaciones reflejan tensiones entre tendencias autoritarias y luchas por controlar el sentido del poder y su dirección. Fenómeno que se vincula tanto con el avance de las extremas derechas a nivel nacional e internacional, así como con derivas autoritarias, presentes o potenciales, en gobiernos que se identifican como progresistas o de izquierda.

El avance de la extrema derecha en la disputa por la hegemonía cultural es paralelo al debilitamiento de la apertura crítica en algunos gobiernos progresistas. En ciertos casos, se observa una actitud autoritaria frente a la crítica interna, lo que deteriora los espacios democráticos, en prácticas como la persecución, difamación o intimidación de voces críticas, o el encarcelamiento, lo que limita el debate intelectual y cuestiona la vigencia de una crítica emancipadora en contextos de izquierda y progresismo.

En el panorama regional, algunos países con gobiernos socialistas enfrentan tensiones internas en torno del horizonte emancipador: Nicaragua, Venezuela y Cuba. Otros, que provienen de experiencias progresistas, han experimentado giros hacia posiciones más conservadoras o de extrema derecha: Bolivia, Chile, Ecuador. Asimismo, existen países donde gobiernos con respaldo internacional se comprometen con agendas reaccionarias: Argentina, El Salvador, Honduras, Paraguay y Costa Rica. En contraste, gobiernos con orientación democrático-progresista enfrentan presiones por el avance de la extrema derecha en gobiernos locales, o en coaliciones políticas opositoras: México, Colombia, Brasil y Uruguay.

Un rasgo central de la época actual es la creciente beligerancia de la extrema derecha, que ataca la ciencia y al pensamiento crítico, y promueve una guerra cultural dirigida especialmente contra perspectivas feministas y críticas del orden hetero normativo patriarcal. Estas posturas no solo generan discursos de odio en entornos digitales, sino también amenazas de violencia física. Otros blancos de ataque incluyen críticas a la injusticia socioambiental, el racismo, la criminalización de las migraciones y de la protesta social. Por su parte, las bases teológicas del discurso de la prosperidad exigen adaptarse y resignarse frente a la polarización de la desigualdad sociocultural.

Este contexto plantea interrogantes sobre el papel del pensamiento crítico en escenarios autoritarios. Es crucial comprender por qué, incluso gobiernos progresistas, restringen la crítica emancipadora en lugar de integrarla democráticamente. Aunque históricamente la extrema derecha busca clausurar el pensamiento crítico, se esperaría que los proyectos progresistas abrieran estos espacios, lo cual no está ocurriendo. Al contrario, persisten los desafíos sobre cómo sostener una labor crítica cuando existen riesgos personales y se reducen los espacios de expresión pública. Particularmente, frente a una exacerbada intervención estadounidense contraria al sentido emancipatorio de pueblos y naciones.

La producción intelectual no es neutral, ni es un asunto meramente individual, sino que opera simultáneamente en dimensiones colectivas situadas en campos simbólicos conflictivos. Donde se lucha por el reconocimiento de horizontes apropiados situados en esferas como el Estado, la religión y la familia. Es una batalla por hegemonizar horizontes de sentido en medio de disputas culturales, donde el pensamiento crítico genera horizontes alternativos frente a la clausura autoritaria, disputa el sentido común y la opinión pública, y defiende la vida en todas sus dimensiones contra la necropolítica del caos destructivo.

Convocatoria

La Plataforma propone reflexionar en perspectivas transdisciplinarias enfocadas sobre:

  1. Discursos intelectuales y prácticas profesionales: Incluyen universidades, centros de pensamiento y espacios ideológicos corporativos que producen ideas fundacionales. Los actores intelectuales cumplen roles diversos (asesores, mediadores, traductores) y participan en múltiples formas comunicativas atravesadas por la polarización política y la diversidad social.
  2. Operación política de las ideas: Las instituciones que articulan las ideas fundadoras, se refieren a medios de comunicación masiva, partidos y movimientos sociales, que influyen en la base material, la organización política del Estado y del gobierno, y las formas de convivencia signadas por la cultura. Estas dinámicas inciden en la legitimación del poder y en la configuración de subjetividades en horizontes de interculturalidad disputados.
  3. Luchas por el sentido común y las creencias: En este plano se disputa la opinión pública a través de prácticas comunicativas mediadas por la economía digital, la inteligencia artificial y las redes sociales. Los formatos incluyen influencers, contenidos digitales, expresiones artísticas y acciones colectivas performativas. El pensamiento crítico construye espacios deliberativos horizontales y visibiliza experiencias subalternas, contrahegemónicas, que crean horizontes alternativos emancipadores.

Las propuestas de ponencia deben referirse a los siguientes bloques temáticos:

 

Bloque 1: enfoque transdisciplinario sobre discursos y prácticas.

  1. Producción intelectual sobre el Estado, el capitalismo de plataformas, la renta extractivista, el tecnoimperialismo, la inteligencia artificial, en la reproducción del orden social.
  2. Familia, género y violencias, incluyendo agendas antigénero, antiinmigrantes y debates sobre adoctrinamientos y derechos humanos.
  3. Debates sobre emancipación, racismo, arte y humanidades. Iglesias, teologías y religiones.
  4. Disputas sobre lo humano y lo no humano: cambio climático, transición energética, guerra y paz: negacionismo científico y nacionalismos supremacistas.

Bloque 2: Estudios comparativos o de caso

  1. Disputas del horizonte de sentido en proyectos socialistas con derivas autoritarias.
  2. Estrategias y discursos de la extrema derecha y sus coaliciones políticas en la región.
  3. Tensiones y riesgos autoritarios en países democrático-progresistas.

 

Condiciones para la postulación

  • La convocatoria está dirigida a postulantes de las Ciencias Sociales y Humanidades que puedan aportar a las temáticas expuestas tanto en términos empíricos como teóricos y metodológicos.
  • Llenar el Formato de aplicación con título y resumen de la propuesta y una breve ficha académica con indicación de la trayectoria profesional y publicaciones relevantes.
  • Idiomas: Español e inglés
  • Apertura de la convocatoria: 1 de mayo de 2026
  • Cierre de la convocatoria: 28 de junio de 2026

Un comité académico seleccionará los trabajos con base en criterios de excelencia. Los solicitantes serán notificados antes de 31 de julio de 2026 de la decisión sobre su propuesta.

CALAS cubrirá los gastos de alojamiento y manutención. Además, habrá un presupuesto limitado para gastos de viaje.

Lugar: 
Guadalajara, México