Las profundas transformaciones del capitalismo han alterado las formas de trabajar, producir y sostener la vida en América Latina y el Caribe. La precarización laboral, la expansión de la informalidad, las desigualdades, las migraciones, la crisis ambiental, la financiarización y el avance de las tecnologías digitales conviven con una extraordinaria capacidad social para construir respuestas desde abajo. Este libro propone mirar esas experiencias a través de las economías de base, las economías populares y otras formas alternativas de organización del trabajo, entendidas no simplemente como estrategias de supervivencia frente a la crisis actual, sino como espacios de innovación social en los que se articulan comunidad, mercado y estado, y se crean nuevas relaciones de cooperación, solidaridad, reciprocidad y reproducción de la vida.
Desde una perspectiva histórica, comparada, relacional e interseccional, los dieciséis capítulos reunidos en este libro recorren distintas experiencias de América Latina y el Caribe para explorar la pluralidad del trabajo y las respuestas construidas frente a la desigualdad y la incertidumbre. Agricultura familiar, pesca artesanal, comercio popular, cooperativismo, cuidados comunitarios, economías indígenas, reciclaje, trabajo informal y nuevas tecnologías revelan que estas prácticas no ocupan los márgenes de la economía, sino que forman parte de las maneras concretas mediante las cuales las personas sostienen cotidianamente la vida.
El libro invita a pensar las economías de base como un espacio privilegiado para comprender las tensiones entre desigualdad, innovación y transformación social, pero también como un horizonte desde el cual imaginar futuros posibles para el trabajo y formas más solidarias, equitativas y sostenibles de organización económica y social.



